A tenor de mi anterior y primera colaboración en este blog como crítico "cinematográfico-comiquero", y de esta que le sigue, podría parecer que Mr. Kilian Stark y un servidor nos hemos puesto de acuerdo para intentar hacer de abogados del Diablo (mira que bien traído) reseñando películas que no han parecido gustarle a casi nadie. Y lo cierto es que no es así. El motivo de incluir este filme en la web se debe a motivos más pragmáticos, concretamente a que este año se celebra el décimo aniversario del estreno del mismo.
También se ha dado la coincidencia de que una vez decidida la película a reseñar, el protagonista de esta cinta,
Ben Affleck, ha ganado un ... digamos
Oscar indirecto por su trabajo en la película
Argo, que, ya de paso, os recomiendo encarecidamente. Porque además, tiene su toquecillo
"friki".
Así pues, hoy toca hablar de la adaptación al cine de las aventuras de El Hombre Sin Miedo de la Marvel.
Quiero porner de manifiesto antes de empezar, que en todo momento estoy hablando de la versión theatrical, es decir, la estrenada en cines y que hemos visto la mayor parte de nosotros, ya que si bien mi intención pasaba por ver el Director´s Cut que salió a la venta en DVD años después, me ha sido del todo imposible hacerme con una copia del mismo. Vaya esto por delante, ya que no son pocos los que han visto esta versión y han notado notables mejoras en el argumento y tono de la película en general.