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viernes, 22 de noviembre de 2013

Creerá que un hombre puede volar: Batman

Batman (1989 film)

Pasada en cierta medida la resaca post-Nolan y en pleno shock por el anuncio en la Comic-Con de que tendremos una película en la que los dos primeros espadas de DC se verán las caras por primera vez de manera oficial en el cine, considero que es buen momento (como cualquier otro realmente) para dedicarle esta absurdamente pospuesta entrega de Creerá que un hombre puede volar a la primera traslación seria de Batman a la gran  pantalla.

La película ve la luz en 1989, coincidiendo con el 50 aniversario de la primera aparición del personaje en 1939 en el número 27 de Detective Comics, después de pasarse alrededor de 10 años en el limbo en el que todas estas producciones descansan durante más o menos tiempo.

La luz verde para filmar una película sobre Batman se dio en cuanto la película de Superman de 1978 resultó ser un rotundo éxito, pero una serie de vicisitudes que ríase usted de las tan cacareadas desventuras que rodearon el regreso de Superman al cine con Superman Returns, hicieron que el proyecto diese vueltas y más vueltas hasta llegar a las manos de Tim Burton.

Uno de los principales problemas que encaró la producción fue la oposición frontal de, precisamente, uno de los productores, Michael E. Uslan a rodar algo que no fuese oscuro y fiel al cómic.

Uslan es un raro ejemplo de productor sensato, coherente y, encima, fan del material original.

Indignado con la versión televisiva interpretada por Adam West y Burt Ward, el bueno de Michael no cejó en su empeño de ver en el cine a un Batman oscuro y atormentado realmente fiel al material que desde la época de los O´Neil, Adams, Rogers y cia. se venía mostrando en el cómic.

Y tanto empeño puso que ha estado detrás de todos y cada uno de los films sobre el murciélago desde 1989 hasta hoy. Así que ya sabéis a quien le debemos agradecer haber tenido unas adaptaciones tan soberbias del personaje en ese período de tiempo.

A los que estéis pensando en las dos películas de Schumacher, tras las que estuvo también Uslan, os recomiendo la lectura del imprescindible libro Una vida con Batman (The boy who loved Batman), en donde viene a explicar, con otras palabras, que en la producción de esas películas tuvieron más peso Mattel y demás que los propios productores. Es más: le recomiendo la lectura de este libro absolutamente a todo el mundo. Una delicia que deja entrever los entresijos del cine y cuenta como un simple fan de Batman ha llegado a estar detrás de todas estas películas a base de cabezonería.

Michael Uslan. ¡Adorémosle como merece!

Retomando. Uslan en su empeño de darle oscuridad al personaje se fijó en la obra del entonces primerizo Tim Burton y decidió dejarle al cargo de la película, en contra de la voluntad de la mayoría, que tampoco sabían muy bien qué hacer, la verdad.

A imagen y semejanza de lo ocurrido con su primo Superman, la primera baza para convencer a todo el mundo que jugó la película fue la de la contratación de una megaestrella de la interpretación como es Jack Nicholson para el papel de la némesis del héroe, Joker en este caso.


Dada la tendencia al histrionismo demostrada por el bueno de Jack en multitud de papeles anteriores, el público recibió la elección con alborozo general, a pesar de que físicamente no es que fuese precisamente idéntico a la imagen que del payaso príncipe del crimen se tenía por aquel entonces.

Para el papel del interés amoroso del héroe, se escogió a la chica hot más hot del momento, Kim Basinger, lo que levantó otra parte del interés general.

Pero como Burton fue un enfant terrible antes de convertirse en una parodia de sí mismo, tuvo que liarla precisamente con la elección del protagonista. Para el papel de Batman/Bruce Wayne decidió repetir con el actor con el que ya había colaborado en su anterior film, Bitelchus. Un tipo semidesconocido, bajito, fondón, no especialmente agraciado y medio calvo llamado Michael Keaton. Y encima, estaba considerado un actor cómico.

La sombra de Adam West planeaba de nuevo sobre Gotham City, y un servidor de ustedes llegó a leer en su momento que incluso hubo movilizaciones en las calles de algunas ciudades de USA en contra de esta decisión. Tengamos en cuenta que cuatro frikis con pancartas en un radio de dos metros cuadrados son, técnicamente, una movilización.

Todo esto para que al final Keaton nos regalase un Batman/Wayne absolutamente soberbio(s).


Y es que insisto en lo que ya he dicho en anteriores entregas: es lo que tiene ser un pedazo de actor.

Con el guión de Sam Hamm, el talento musical arrollador de un Danny Elfman muy por encima del sobresaliente y el diseño de producción y dirección artística del tristemente desaparecido Anton Furst, se acabaron de tejer los mimbres que alumbrarían la primera producción seria sobre el personaje.

Es de absoluta justicia pararse a destacar el trabajo de Furst para esta película porque es absolutamente increíble. En lugar del merecidísimo Oscar que se llevó por su trabajo, tendrían que haberle dado los de aquel año juntos. Si una ciudad merecer ser bautizada como Gotham City esa es la pesadilla urbanística ideada por Furst. Y si hablamos de la estética general de la cinta, sobre todo en lo tocante a los protagonistas mecánicos de la misma (Batmóvil, Batwing ...) podemos afirmar con rotundidad que esos diseños aún no han sido superados.

Ni se ha pretendido, ya que Nolan inteligentemente ha tirado por un camino totalmente distinto.

Cual es mi costumbre, no pienso entrar en valoraciones demasiado profundas, básicamente porque no estoy capacitado para ello, así que me limitaré a decir que la historia sigue más o menos fielmente a la de su homónimo en el cómic.

Y el "menos" viene sobre todo por el detalle de que en la cinta sea Joker quien mate a Thomas y Martha Wayne.

Eso a los fans nos chirrió y nos sigue chirriando una barbaridad, pero a cambio y por ejemplo, la conversión de Jack Napier en Joker es idéntica a la narrada en viñetas, y Michael Gough compone un Alfred absolutamente perfecto que incluso vería cierta continuidad lógica en el interpretado por Michael Caine.
Finalmente la gente se olvidó del bat-repelente para tiburones y salió del cine ojiplática al comprobar que sí era posible llevar a Batman con toda su esencia oscura y señorial a la pantalla y encima dotarlo de una personalidad propia que hace que pocos sean los que se atreven a compararlo incluso con la nueva versión, absurdamente considerada por no pocos como mejor cuando simplemente es distinta.

Ah, y además se decidió con gran criterio prescindir de Robin, porque lo que ahora nos parece normal, en aquel entonces, con la losa de la serie de televisión sobre las espaldas, se tornaba un desafío.

Si en la próxima traslación de el señor de la noche al cine le dan un aire detectivesco, creo que al fin podremos decir que hemos visto las facetas más importantes del personaje en pantalla.

El resto de la historia ya la conocéis: una secuela (No. Las de Schumacher¡ NO EXISTEN!) igual o mejor que la primer parte y el símbolo de Batman impreso en absolutamente todo lo que fuese susceptible de ser serigrafiado.

Batmanía lo llamaron ¿Recordaís?

La película también supuso el renacer de Prince. Que fuese buena o mala noticia ya es cosa de cada uno.

Símbolo que, por cierto y por algún motivo, en el bat-traje de esta película tenía dos picos más en la parte inferir a modo de patitas. Siempre me ha resultado curioso ese detalle.

Y otra consecuencia no menor derivada del uso del modelado en látex del mencionado traje, ya que tal y como reconoce el mismísimo Sylvester Stallone, esta película supuso el principio del fin de las películas de action heroes hipertrofiados, ya que a partir de ahí, no se necesitaba matarse en el gimnasio para tener una apariencia heróica.

Batman Returns dio un giro con respecto a esta primera entrega.

Pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión.

viernes, 14 de junio de 2013

Creerá que un hombre puede volar: Superman I y II


Les tenía ganas a estas películas desde que empecé con esta serie de artículos, y qué mejor momento que este, a una semana del estreno de Man Of Steel, para dar rienda suelta a toda una panoplia de loas y reverencias ante las que sigo considerando las mejores películas jamás filmadas sobre superhéroes.

Porque si no lo he dicho ya lo hago ahora, de esta sección solo ha de esperarse objetividad en los datos fríos, es decir, ficha técnica, recaudación, reparto etc.

viernes, 10 de mayo de 2013

Creerá que un hombre puede volar: X-Men


Corría el ya lejano año 2000 (¡Duele decir esto!).

Finalmente, los ordenadores no se volvieron locos debido al tan cacareado efecto homónimo, por lo que la vida en occidente transcurrió dentro de los márgenes imaginables.

George W. Bush gana las elecciones en USA por la mínima, Bruce Dickinson vuelve a ser el vocalista de Iron Maiden, el Deportivo de La Coruña gana la liga de fútbol española, y la crisis económica mundial no estaba, aunque se la esperaba.

miércoles, 3 de abril de 2013

Creerá que un hombre puede volar: El Protegido.

No se suele tener en cuenta a esta película cuando se habla de cine de superhéroes y hoy vengo con la firme intención de poner las cosas en sus sitio y reivindicar un filme que está sin lugar a dudas en mi top 3 de películas superheróicas.

Es cierto que no se basa en un cómic previamente publicado, e incluso resulta bastante increíble que tras el éxito de crítica y público de la cinta, absolutamente ninguna editorial estadounidense se haya decidido a crear una simple miniserie sobre el personaje.

Y si estoy equivocado,estaré encantado de que me rectifiquéis en los comentarios.

Y más en unos tiempos en los que la corriente iniciada con Watchmen de intentar acercar a los superhéroes al mundo real cobra más fuerza y tiene más exponentes destacados que nunca dentro del mundo de la viñeta.

En esta ocasión, mi afán de no destripar casi nada sobre el argumento de la película reseñada va a ser sustituido por una alerta de spoiler como la que os acabo de dejar porque de lo contrario, en lugar de una reseña escribiría un telegrama.

viernes, 8 de marzo de 2013

Creerá que un hombre puede volar: Daredevil.

Theatrical poster for the live-action movie Da...

A tenor de mi anterior y primera colaboración en este blog como crítico "cinematográfico-comiquero", y de esta que le sigue, podría parecer que Mr. Kilian Stark y un servidor nos hemos puesto de acuerdo para intentar hacer de abogados del Diablo (mira que bien traído) reseñando películas que no han parecido gustarle a casi nadie. Y lo cierto es que no es así. El motivo de incluir este filme en la web se debe a motivos más pragmáticos, concretamente a que este año se celebra el décimo aniversario del estreno del mismo.

También se ha dado la coincidencia de que una vez decidida la película a reseñar, el protagonista de esta cinta, Ben Affleck, ha ganado un ... digamos Oscar indirecto por su trabajo en la película Argo, que, ya de paso, os recomiendo encarecidamente. Porque además, tiene su toquecillo "friki".

Así pues, hoy toca hablar de la adaptación al cine de las aventuras de El Hombre Sin Miedo de la Marvel.

Quiero porner de manifiesto antes de empezar, que en todo momento estoy hablando de la versión theatrical, es decir, la estrenada en cines y que hemos visto la mayor parte de nosotros, ya que si bien mi intención pasaba por ver el Director´s Cut que salió a la venta en DVD años después, me ha sido del todo imposible hacerme con una copia del mismo. Vaya esto por delante, ya que no son pocos los que han visto esta versión y han notado notables mejoras en el argumento y tono de la película en general.

viernes, 22 de febrero de 2013

Creerá que un hombre puede volar: Green Lantern

Ryan Reynolds as Hal Jordan in Green Lantern.

Ante todo honestidad.

Mi nombre es Agustín Lobato y tengo un grave problema: soy adicto a los cómics desde hace alrededor de 30 años. Particularmente a los cómics de DC, por lo que soy miembro de esa legión minoritaria en España de personas que prefieren la casa madre de los World´s Finest a la Casa de las Ideas. Aunque no rechazo un buen cómic venga de dónde venga.

Los amigos de El Blog De La Liga De La Justicia han tomado la decisión de que un servidor se encargue de traeros, con una periodicidad quincenal, y bajo el título genérico de "Creerá que un hombre puede volar",  las críticas sobre las producciones hollywoodienses basadas en nuestros personajes favoritos. Decisión que espero que no lamenten y que vosotros tampoco, desde luego.

Y como prueba de fuego, hemos elegido algo difícil: defender la película Green Lantern del año 2011 protagonizada por Ryan Reynolds y dirigida por Martin Campbell. Y digo defender porque la cinta se ha llevado palos por todas partes desde el mismo momento de su estreno y, sin embargo, un servidor piensa que no ha sido para tanto. Ni mucho menos.

Primero, hagamos una breve sinopsis.

Hal Jordan (Reynolds) es un piloto aéreo de pruebas caracterizado por vivir la vida al límite sin pensar demasiado en las consecuencias de sus actos. Y es precisamente esa ausencia de miedo, lo que le convierte en el mejor en su profesión, pero, al mismo tiempo, le hace ser una suerte de bomba de relojería humana.

Su vida y su destino cambiarán radicalmente cuando, por mera casualidad, presencie el accidente de una nave espacial en cuyo interior viaja un alienígena, Abin Sur, que resulta ser un miembro del cuerpo de los guardianes estelares llamados Green Lanterns.


El poder de los Lanterns reside en sus anillos, y estos son los que eligen a su nuevo portador, toda vez que su anterior dueño ha muerto o se muestra indigno de portarlo. Y en este caso, el anillo de Abin Sur ha elegido a Jordan. Dicha elección conllevará un cambio sustancial en el modo y manera de vivir de nuestro temerario piloto de pruebas que, acostumbrado a llevar una vida prácticamente carente de responsabilidades (si exceptuamos pilotar aviones que cuestan millones de dólares), se verá envuelto ahora en una odisea cósmica y convertido en nada menos que el guardián de todo el sector espacial 2814.

Como el aficionado puede comprobar a través de esta simple sinopsis, la premisa del filme es tan fiel a su homónimo en cómic como puede ser posible, contando incluso con el Green Lantern original (Silver Age), si exceptuamos a Alan Scott, el GL original de la Golden Age. Porque varios han sido los humanos que han ocupado el puesto en la viñeta, como Guy Gardner, John Stewart o Kyle Rayner.


Así pues, partiendo de este planteamiento nos encontramos con una cinta de corte más que clásico, en la que un superhéroe novato aprende a asumir sus responsabilidades y a utilizar como es debido los poderes y la posición que le han sido otorgados, enfrentándose por el camino a dos villanos, en este caso a Hector Hammond (Peter Sarsgaard) y al ente cósmico conocido como Parallax, que amenaza con destruir el universo entero.

Peter Saasgard como el villano Hector Hammond.

De paso se nos introduce al némesis principal de los cómics, Sinestro (Mark Strong) personaje que ha quedado sin desarrollar del todo debido, sin duda, a la intención de hacerlo en futuras secuelas que, debido a las bajas cifras de taquilla de esta película, posiblemente nunca veamos.

Y, desde luego, hay un interés amoroso, Carol Ferris (Blake Lively) que acaba por redondear el corte clásico de la propuesta de la cinta.

Como no es mi intención destripar detalles importantes de las películas que revisite, en aras de no aguarle la fiesta a los posibles lectores que aún no se han acercado a ellas, no voy a entrar en más profundidades.

En este caso, voy a hacerme una pregunta: ¿Por qué la película ha funcionado tan rematadamente mal?

En España se puede argumentar con buen criterio que el personaje no es lo suficientemente popular como para arrastrar por sí mismo al espectador a las salas, sin embargo, en USA ese argumento se queda cojo. Así pues debemos de buscar el motivo en otra parte. Posiblemente en un boca a oreja negativo, alimentado por las críticas igualmente negativas de quienes vieron la película en pases de prensa.

Es cierto que la trama no es nada original. Como digo, es de lo más clásico, y lo que en algunas ocasiones es virtud, en esta se ha convertido en defecto. La gente se ha encontrado con un "más de lo mismo" que no ha acabado de agradarle.

Sin embargo, pensemos en la esencia misma del personaje. De un modo simplista ¿Qué es Green Lantern? Un tipo con un traje molón que hace cosas molonas con su anillo y, de tarde en tarde,se reúne con sus amigos espaciales y salva el Universo. O sea, exactamente lo que nos ofrece la película de Campbell.

Puede que ese mismo respeto al material original haya jugado en contra del filme, tal y como sucedió con Superman Returns, ya que a mucha gente la historia le puede sonar a ya vista.

Más si tenemos en cuenta que la película de animación directa a vídeo Green Lantern: First Flight salió poco antes que esta, cosechando un importante éxito de crítica y público, y contando en esencia, la misma historia. Si que es cierto que los enemigos presentados en la cinta no han sido los más adecuados. Hammond nunca acaba de parecer del todo amenazante, y la naturaleza cósmica de Parallax hace que, lógicamente, no empaticemos con el ¿personaje?

Puede que les hubiese ido un poco mejor si las miras de los productores no hubiesen sido tan amplias y hubiesen puesto a Sinestro como el principal villano de la función desde el comienzo. Ya se sabe que un héroe se mide por la altura de sus enemigos. Sin embargo, todos estos argumentos siguen sin convencerme. Quizá porque soy fan del personaje y, como tal, he visto reflejado en pantalla mucho de lo que llevo leyendo toda la vida.

Los efectos especiales, sin ser los mejores que se han visto, son lo suficientemente buenos como para no merecer las críticas que se han vertido sobre ellos, y los personajes secundarios creados mediante CGI, como Kilowog o Tomar-Re tienen el suficiente carisma como para ganarse el protagonismo que merecen.

Asimismo, el resto de miembros de los Green Lantern Corps, mostrados de pasada pero fácilmente identificables, también tienen una representación visual más que meritoria, lo mismo que el planeta Oa y los Guardianes del Universo.

Además, la cinta cuenta con un momento maravillosamente desmitificador en torno a una máscara (no quiero desvelar más) que a mi se me antoja un homenaje al primer Superman cinematográfico de Richard Donner.

Yo invitaría al lector a ver la película y al que ya la haya visto, a revisitarla sin ningún tipo de prejuicio en esta ocasión, porque, al fin y al cabo, la película da lo que promete: acción, efectos visuales espectaculares y entretenimiento.

Kilowog y Tomar-Re

Algunas curiosidades:
  • Amanda Waller (personaje capital en los cómics de El Escuadrón Suicida, ente otros) tiene un pequeño papel en la película, interpretada por Angela Basset.
  • Existe un Directors´Cut editado en Blu-Ray en algunos países que, aparte de unos minutos más de metraje, no aporta nada sustancialmente nuevo a la película.
  • La película nace en gran medida del entusiasmo del propio Ryan Reynolds, fan del personaje, y concretamente de su encarnación como John Stewart.
  • La voz original de Kilowog, el "entrenador" de Jordan, es la de Michael Clarke Duncan, quien ya interpretase a Kingpin en Daredevil o a Manute en Sin City, tristemente fallecido hace pocos meses.
  • Zack Snyder declinó dirigir la cinta para centrarse en Watchmen.
  • Al principio del proyecto, Warner se planteó hacer una comedia protagonizada por Jack Black, idea que se desechó debido a las opiniones vertidas por los fans en internet.
  • El aclamado actor Geoffrey Rush es Tomar-Re en el original.